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viernes, 18 de marzo de 2016

Museo del Oro de Bogotá – Colombia



Este museo es considerado uno de los más importantes e impresionante de Colombia y a lo largo de su historia se ha convertido en un emblema de la memoria cultural del país. Su fama se debe por poseer una amplia gama de piezas de oro, objetos óseos, líticos, cerámicos y textiles de las culturas precolombinas que habitaron el territorio del país y todo esto se puede admirar en las cuatro salas de exposición permanente.



  
El Museo del Oro del Banco de la República fue creado en 1939 con el objetivo de preservar, investigar, divulgar y exhibir una de las más importantes colecciones de metalurgia prehispánica de América, visualizando de manera excepcional la memoria prehispánica y proponer la diversidad cultural actual para que el visitante no solo adquiera conocimientos sino motivar su interés con ojos de explorador de quienes son los colombianos, qué lenguas hablan las sociedades indígenas y afrocolombianas que habitan en ese país. Y todo eso se puede mirar en las salas el trabajo de los metales, la cosmología y simbolismo, el exploratorio, la gente y el oro en la Colombia prehispánica y la ofrenda. [1]

Uno de los pabellones más fascinantes es el Salón Dorado, que vislumbra con sus casi 8.000 piezas que se exhiben en un ambiente de fascinación y misterio la grandiosidad de los Muisca, Tairona, Zenú, Urabá, Qimbaya, Calima, Cauca, Tolima, Tierradentro, San Agustín, Nariño, Tumaco con sus estilos diferentes desarrollados por estas sociedades que permitieron la elaboración de miles de objetos con formas y técnicas distintas en diversas aleaciones de metal que dan testimonio de su manera particular de ver el mundo.[2]

         Según las investigaciones arqueológicas dicen que, la metalurgia en la Colombia prehispánica fue la orfebrería y la producción metalúrgica estuvo al servicio de los gobernantes, que utilizaron grandes adornos para reforzar su prestigio y hacer visible su autoridad y los acompañaron hasta sus sepulcros. De carácter religioso y simbólico, estos objetos sagrados expresaban una compleja filosofía que trata del origen del mundo y de la humanidad, explicaban el devenir del universo y justificaba las relaciones sociales y naturales. Los caciques usaron adornos elaborados en oro, cobre, platino, y en menor proporción la plata. La gente común empleó numerosos adornos metálicos sencillos. Los metales sirvieron además, para fabricar herramientas que usaron en la vida cotidiana y ofrendas que, entregadas a los dioses en los rituales, permitieron a las comunidades conservar el equilibrio del cosmos.[3]


[1] Botero Cuervo; Gómez del Corral, Lleras Péres, Lodoño Laverde, Mendoza Vargas, Sáez Samper, Socarrás Pimenta. (2013) Museo del Oro, Bogotá - Colombia - coordinación de la impresión Departamento de Documentación y Editorial del Banco de la República. Museo de Oro. P. 6.
[2] Ob. Cit. P. 7.
[3] Ob. Cit. P.10.

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