Diosa SI

miércoles, 3 de febrero de 2016

Visita a Bogotá en bicicleta, Colombia




Hacer un recorrido en bicicleta en la tercera ciudad más alta del mundo a una altura de 2630 msnm, con una temperatura entre 6 y 22°C., es realmente una experiencia inolvidable y una de las formas más seguras de conocer los rincones más increíbles de la ciudad de los rolos o Cachacos.[1]









En la excursión viví una variedad de experiencias y vislumbré la ciudad bogotana que de una zona a otra se ven los contrastes arquitectónicos entre los estilos colonial, moderno y contemporáneo, además de organizada, desordenada, serena, agitada, tradicional y cosmopolita con avenidas amplias y abarrotadas en las cuales circulan desde carretas y enormes autobuses, autos de lujo y las calles colmadas de vendedores ambulantes.

La travesía fue guiada por Mike un periodista norteamericano que es el pionero de circuitos en bicicleta de Bogotá (Bogotá Bike Tours). Hacer este paseo con gente especializada, conocedoras de la ciudad es lo más recomendable en una metrópolis porque por su experiencia no se corren riesgos de ir por zonas peligrosas que después nos podemos lamentar. Aunque en Bogotá ya no se vive la violencia de los años 90 es importante tomar precauciones, porque robos y asaltos pasan a cualquier hora del día.

En nuestro circuito en bicicleta partimos del barrio La Candelaria en la carrera 3 donde se encuentran la oficina de Bogotá Bike Tours y recorrimos una de las calles principales de la Candelaria donde vivimos la vida cotidiana en una de sus avenidas principales y en el camino encontramos vendedores ambulantes ofreciendo sus productos y degustamos de esos deliciosos limoncillos; nuestro siguiente punto fue El Templete del Libertador, diseñado por Pietro Cantini que se inspiró en el Templo de Vesta en Roma, las esculturas fueron hechas por la Casa Desprey de París. La estatua actual de Simón Bolívar fue esculpida por el artista peruano Gerardo Benítez. Este templete se encuentra en el Parque de los Periodistas Gabriel García Márquez en la localidad Santa Fe, prosiguiendo nuestro recorridos visitamos el mercado Las Nieves donde degustamos pitaya y otras diferentes frutas exóticas del país. En la carrera 7 en la localidad de Santa Fe echamos un vistazo a unos grafitis, murales donde el pueblo colombiano expresa la situación actual que vive el país, algunos de ellos se encuentran en un muro al lado de Plaza de Toros La Santa María o Plaza de Todos pero la tradición de la corrida de toros se prohibió en 2012. Actualmente en este recinto se realizan conciertos o espectáculos para todo público. Después marchamos al barrio Teusaquillo que fue una reserva indígena conocida como Pueblo Viejo y fue llamado Teivzaquillo, en honor a los Muiscas que vivieron en ese lugar, conocido además porque muchos de sus edificios fueron construidos con arquitectura de estilo Victorino Inglés, y el Parque Nacional “Enrique Olaya Herrera”, inaugurado en 1934 y uno de sus principales promotores fue el Presidente Enrique Olaya Herrera. Este parque tiene extensas zonas verdes, fuentes de agua con una hermosa arborización, posee una muy buena infraestructura para practicar diferentes deportes, asimismo tiene una variedad de monumentos como La Torre de Reloj Suizo donado por la comunidad suiza residente en Colombia, conmemorando los 400 años de la fundación de Bogotá; la Pérgola; la Escultura de los Andes y montañas de Colombia; nuestra próxima parada fue una Casona de arte que tenida toda sus paredes decorada con grafitis. Continuamos la marcha y por el camino fotografíe las Iglesias Santa Ana y la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, Santa Teresita, el Centro Internacional y cerca de allí hay murales de grafitis criticando la explotación de la minería colombiana; después cruzamos por el Parque Renacimiento y en la entrada se encuentra la escultura de bronce “Hombre a Caballo” que la primera escultura donada por Fernando Botero a la ciudad de Bogotá; continuando nuestra excursión visitamos la fábrica de café “Café la Fonda”, vimos los granos en sus diferentes estados, su procesamiento y finalmente degustamos un delicioso y aromático café colombiano; luego nos dirigimos a un bar salón a jugar “El Tejo”, que es un deporte nacional de Colombia que consiste en lanzar un disco de piedra hacia una cancha de arcilla para hacer estallar las mechas con pólvoras que se encuentran en un círculo metálico ubicado en la cancha, mientras jugábamos bebíamos la cerveza de sabor nacional “El Águila”. Se dice que el juego original era practicado por los Muiscas desde hace más de 500 años. Nuestra última visita fue a una calle del barrio Santa Fe llamada la zona de la tolerancia, lugar donde se encuentran los prostíbulos, casinos por su alto índice de delincuencia no se pueden tomar fotos y para no ir contra la integridad de las personas que transitas por esos lugares.

Y finalmente regresamos contentos de haber gozado de un hermoso paseo y haber conocidos algunos recovecos donde solo no se puede ir.



[1] Gentilicio con que se le conoce a los bogotanos.

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